¿Podemos mejorar nuestra Inmunidad?

23.11.2020

Hoy más que nunca nos preocupa nuestra salud. Saber si somos suficientemente "competentes" a nivel inmunitario es algo que nos suscita mucha incertidumbre a tenor de la pandemia en la que nos encontramos absolutamente inmersos y con los datos que recibimos cada día sobre la evolución de la misma.  Cada día me preguntan mis pacientes si podemos hacer algo para tener más defensas frente al SARS-CoV-2, el famoso coronavirus que nos ha cambiado la vida a todos en este último año, y dado que este teme genera mucho interés, he decidido publicar esta entrada con algunas consideraciones necesarias para mejorar nuestra inmunidad y estar así más protegidos frente patógenos externos, ya sean coronavirus o cualquier otro virus respiratorio de los que están por venir en la campaña invernal.

Entonces, ¿Se puede mejorar la Inmunidad?

Sí, rotundamente sí, pero desde luego esto no pasa por hartarnos a comer brócoli todo el día, o beber un vaso de agua con limón al despertarnos o tomar smothies con sabe dios qué cosas dentro cada mañana pensando que eso nos hará invencibles o incluso, nos proporcionará una coraza protectora invisible que nos mantendrá a salvo de todo bicho viviente. Lamento pinchar los globos, pero eso no funciona así. No existen los súper-alimentos o los remedios milagrosos o las dietas mágicas que tantos gurús, "cuñadietistas" o "nuti-influencers" nos quieren "vender". Es más sencillo que todo eso, aunque más complejo de ejecutar.

¿Qué es por tanto lo que funciona para mejorar nuestra Inmunidad?

Lo que hace que nuestra inmunidad aumente es todo aquello que haga mejorar nuestra salud, es decir, no es una única medida por sí sola sino más bien un conjunto de acciones sobre nuestros hábitos que harán que si los revisamos, actúen sincrónicamente mejorando todo los que se refiere a nuestro organismo, su salud y por ende, nuestra capacidad de defendernos frente a agresiones externas de la naturaleza que sean.

Somos lo que son nuestros hábitos. Con esto quiero decir, y así se lo explico siempre a mis pacientes, que si sólo mejoramos algunos aspectos de nuestra vida, pero abandonamos otros, nuestra salud no va a salir beneficiada. Esto es, que hay que hacer un esfuerzo colectivo por mejorar todo aquello en lo que sabemos que podríamos influir para mejorarlo. Por ello lo primero que tenemos que analizar es ¿cómo son mis hábitos?, ¿con cuáles me siento satisfecho? y ¿cuáles necesito mejorar?

Te lo pondré fácil, lector.  Te voy a dar una serie de indicaciones para que tras su lectura, valores tu situación particular y si puedes hacer algo por mejorar en general o en particular alguno de los hábitos en los que veas que "pinchas".

Alimentación

Empiezo por este porque todos son importantes, por supuesto, pero en concreto la alimentación es uno en el que más podemos mejorar. No se trata a veces de empezar a comer súper  bien, sino más bien, de dejar de comer mal. Sabemos a ciencia cierta, que los productos ultraprocesados que la industria nos vende dañan seriamente nuestra salud general, e intestinal, lo cual está altamente relacionado con nuestra microbiota y el papel que ésta desempeña en nuestro sistema inmune. Cuando comemos comida "chatarra" cargada de grasas malas, azúcar a cascoporro o sal muy por encima de los niveles recomendados, sabemos que esto provoca una inflamación de bajo grado en nuestro sistema intestinal que hace que se altere nuestra flora y nuestro sistema inmune se ponga a la defensiva o incluso nos ataque provocando enfermedades como diabetes, obesidad, hipertensión arterias, enfermedades autoinmunes e incluso cáncer.

Por tanto, trata de mejorar tu alimentación para evitar este despropósito. Céntrate en alimentos y no en productos: Alimentos sin etiquetas ni envasados. Frutas, verduras, hortalizas y tubérculos como base de nuestra alimentación a la que añadiremos proteínas y grasas de buena calidad. Legumbres, carnes, pescados, huevos, cereales de grano completo, lácteos deben formar parte de una buena alimentación basada en la Dieta Mediterránea que tantos beneficios nos ha aportado y que sale mejor parada que ninguna otra dieta para mejorar nuestra salud y alimentación. Ya hablamos de ello aquí, por si quieres ampliar este tema.

No significa que nunca más pueda comerme esa pizza que tanto me encanta, o ese mantecado estas navidades, no, no es eso. Pero que estas opciones sean la excepción en tu día a día y no la normalidad. Si eres capaz de llevar una alimentación adecuada en un 90 % del total, tenemos ahí un 10% para de cuando en cuando tener otras opciones probablemente más apetecibles aunque no muy recomendables.

Deporte

El sedentarismo mata más que cualquier otra cosa, tenlo presente. Trata de mantenerte activo cada día, sal a pasear, correr, al gimnasio o si no te gusta nada busca algo que te haga moverte. Baila, salta a la comba, coge los patines o vete a hacer senderismo, saca a tu mascota (adopta una si no tienes) lo que te apetezca, pero mueve tu "cucu". Sube escaleras, ve andando a los sitios, aparca lejos si has de ir en coche, carga la compra... hay montones de alternativas para movernos y mantenernos activos. También hablamos de esto aquí, por si quieres ampliar. Cómprate una pulsera de actividad física o descárgate las apps gratuitas que llevan los smartphones y ¡¡fúndela!!. Oíste bien.